- "Hija, ya que vas, compra cafe capuccino descafeinado de sobre"

Con estas indicaciones, nos dirigimos al centro comercial AoD y yo, dejando previamente a mi hermanito en un parque de bolas lleno de niños histericos hiperazucarados hiperactivos (el conocido mal de las tres H, que toda familia con un niño pequeño conoce!)

Respirando un poco mas aliviadas, nos introducimos a duras penas entre la enmarañada multitud consumista exaltada del tipico primer domingo de mes post-"cuesta de enero".

Llegamos, al fin, despues de esquivar unos cuantos cientos de carritos de ruedas atascadas y rebosantes de comida, al pasillo de los cafes. Oteamos las estanterias, ausentes y absortas en la cantidad de tipos de cafes descafeinados de sobre que hay... Rebuscamos entre los capuccinos, sabor caramelo, sabor chocolate, sabor canela, ultra espumosos... UY! ¡A tres baldas x encima de nuestras cabezas vemos por fin, el que nos habian encargado!

UF! Levantamos los brazos, saltamos y nada, que no llegamos. Yo, intrepida y desalmada, decido "escalar", con tanta habilidad que desmonto el plastico de precios de la balda del suelo, el paquete del cafe se vuelca hacia el fondo desapareciendo de nuestra vista. En estas se acerca un guardia de seguridad a toda prisa hacia nosotras.

Ambas, miramos al suelo avergonzadisimas, nos va a regañar, ¡fijo!. Llega, es jovencito, con gafas y mas o menos mono... Nos ve coloradisimas (AoD tiene hasta los brazos rojos!!!), se rie y nos pregunta si nos ayuda a alcanzarlo. Risas nerviosas, y mas azoradas, si cabe, le pedimos que por favor si. El tambien intenta escalar, acaba por desmontar la plaqueta de los precios, tampoco llega.

Se desespera un poco porque esta quedando un poquito mal, y ya, haciendo un monumental alarde de autoridad saca la porra, escala y a "porrazos" (nunca mejor dicho) nos alcanza el ansiado paquete. Espero que no leais estas ultimas frases fuera de contexto, que si no... jajajajaja!!!

Moraleja: Desconfiad de los encargos ultraprecisos, pues no pintan nada adsequibles.